
- Marta Pérez
Periodista
Actualizado el 24/10/2026 07:00 CEST
Andrea Fuentes Fache (Valls, 7 de abril de 1983) ya hace mucho tiempo que no necesita presentación. Seleccionadora española de un consolidado equipo de natación artística, afronta con su grupo el inicio de la temporada 2026-2027 tras un verano nuevamente magnífico, con ocho medallas europeas.
Un oro (de Iris Tió), cinco platas (los tres equipos, Iris y Dennis González e Iris y Lilou Lluís) y dos bronces (Iris y Jordi Cáceres) fueron el balance de un brillante Europeo de París, pero tras el que la propia Fuentes se mostró con ganas de más. Hace unos días, durante la disputa de travesía La Radikal del Radikal Swim, la selección se dio cita. Con motivo de ello, Fuentes atendió a MD para realizar un amplio balance del presente y del futuro inmediato de su 'superequipo'.
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Malena Bertran¿Cómo va el inicio de temporada? Acabó muy tarde la pasada campaña.
Hemos tenido unas vacaciones que nos han servido de desconexión y de descanso. Empezamos la temporada con una concentración en Puerto Rico con el equipo y fue muy útil para hacer mucho. No solo por las actividades que hicimos, sino por la estrategia que hemos montado. Son partes del equipo en las que queremos mejorar. Ahora ya estamos trabajando en el CAR.
Han empezado la temporada siguiendo algunas tradiciones, como estar presentes en la Radikal, la travesía de aguas abiertas que se celebró hace unas semanas. ¿Qué importancia tienen estos actos ajenos a la competición pura?
Una de las organizadoras de la prueba es Abril Conesa. Quiero que la gente vea que cuando alguien se retira mantenemos la unión y el cariño. Cuidamos a la gente. En ese caso es bonito hacerlo porque está Abril allí. Pero, además, es importante que los chicos vean otros mundos. Vivimos en una burbuja en la que estamos en la misma piscina todo el día, con la misma gente. Todo está marcado. Es importante que vean que fuera del juego el mundo es diferente. Ellos conocen un poco cómo se mueve todo y los ambientes naturales nos conectan más. Desconectamos un poco en la naturaleza.
También han comenzado con una concentración en Puerto Rico.
La idea de realizar esta concentración la cogemos un poco de las empresas. A veces doy alguna conferencia en alguna empresa y veo cómo se ponen objetivos. Nosotros somos como una ‘miniempresa’ de ‘superalto’ rendimiento y queríamos asentar las bases de la temporada. Es muy importante fijar hacia dónde va la dirección que tomas, el ‘mindset’ que queremos este año, qué podemos mejorar, dónde queremos llegar... Es muy fácil decir que queremos el oro. Pero, ¿qué hacemos dentro de una semana? ¿Qué hacemos dentro de un mes? No se tiene que quedar en sueños. Eso hay que fijarlo.
Este verano quería descansar bastante porque ahora vienen dos años muy 'cañeros'. Utilizamos el Europeo como una especie de reset para investigar, sin competir tanto, pero ahora vienen dos años duros. No soy conformista con cualquier cosa y tenemos más hambre
El Europeo fue en agosto y no en julio, pero ¿por qué han empezado esta temporada algo más tarde de lo habitual?
Quería descansar bastante, porque ahora vienen dos años muy ‘cañeros’. El año pasado fue más de I+D, pero el posterior al de los Juegos, que suele ser más tranquilo, no lo tuvimos porque fue mi primera temporada aquí y quería hacerla a tope. Además, después de cada ciclo olímpico suele haber cambios generacionales y aquí nadie se fue, así que se acumuló todo el volumen del año anterior y fue muy ‘cañero’. Utilizamos el Europeo como una especie de reset para investigar, sin competir tanto. Un año para hervir un poco el caldo. Pero ahora vienen dos años duros. Creía que les iba a dar un poco de miedo empezar la temporada, pero estamos muy motivados.
Cerraron el Europeo de París con un oro, cinco platas y dos bronces. Ahora, con perspectiva, ¿qué balance hace de la actuación española?
No soy conformista con cualquier cosa. Ocho medallas están muy bien, más con un oro entre medias. En mi época no lo ganábamos a no ser que no estuviera Rusia. Acercarnos tanto a una Rusia que ya viene con todo y superarlas en alguno de los eventos, o en dúo mixto, me puede hacer estar satisfecha.
No es que no celebre los éxitos, pero tenemos más hambre. Pienso que en algunos eventos podríamos haberlos superado, como en el equipo libre y en el equipo acrobático. Si no pasó fue por una razón. Lo que conviene sucede. Eso igual nos pone menos presión. Cuando tienes una mínima bajada, te da más hambre para el futuro. El equipo ha venido ultramotivado para mejorar. Ya es mejor. Ahora tenemos la liebre delante y vamos a por ella.
Andrea Fuentes, seleccionadora española de natación artísticaPere PuntíEn la pregunta anterior le incidía en el ‘ahora’ porque, cuando hizo balance tras el Europeo, no parecía tener esta perspectiva. Le cito textualmente una frase suya: “Yo tenía ganas de que en algún momento nos viniera un 'hostión' para antes de triunfar del todo”. Vienen de ganar ocho medallas. ¿Es consciente del salto en cuanto a magnitud de objetivos que se ha dado en apenas dos años?
Vale, soy muy exagerada, ultraexigente en ese sentido (risas). Digamos que puedo considerar el resultado por debajo de lo que yo quería. Obviamente no es un 'hostión', ni de coña. Si no sería un poco necia, inconsciente. Pero aspiramos a tanto que no es suficiente.
Pero también tenía ganas de vivir una situación así. Por la experiencia que he tenido, cuando fallas te levantas más fuerte. Si no llegaba el golpe antes, llega en los Juegos. No ha sido una derrota, pero sí te queda el pensamiento de que podrías haberlo hecho mejor todavía. Pero me quedo con que quería ver cómo reaccionaba el equipo en una situación así. Es como que lo pedía un poco al universo y me hizo un poco de caso (más risas).
Abogó y apostó por bajar la dificultad para pedir una natación artística con más peso de la impresión artística. Viendo las puntuaciones del Europeo, ¿le da la sensación de que se sigue sin valorar lo suficiente esa impresión artística? ¿Piensa que la ‘sincro’ ha vuelto a reivindicar que no va a ir por ahí?
Utilicé esa estrategia para investigar otras cosas, para ayudar al deporte a que llegue donde queremos que esté. Somos líderes mundiales en impresión artística. Los medios online que se dedican a nuestro deporte como ‘Inside Synchro’ nos ponen como la referencia, como el equipo al que todo el mundo quiere ver, como el bloque que está liderando a nivel estratégico. Ese era el interés de este año, probar esta vía. De las conclusiones, no puedo decirlo todo en la prensa porque todo tiene un objetivo final (vuelve a reír). Pero nos interesaba probar este camino.
Por lo que dice, una vez probado, ¿analizarán otros caminos?
Sí. Cuando toque y como toque. A veces hay que ser paciente, con la actitud de ‘El Padrino’. Sin sacar conclusiones antes de tiempo.
El Europeo lo puedo considerar por debajo de lo que yo quería. No ha sido una derrota, pero sí te queda el pensamiento de que podrías haberlo hecho mejor todavía. Pero también quería ver cómo reacciona el equipo tras una situación así
Estamos hablando del análisis del Europeo en función de los resultados, pero usted ha vivido el día a día del equipo durante toda la temporada, con todas las dificultades que ha habido. En las distintas pruebas, solos, dúos y equipos, ¿con qué se queda?
En los solos no me puedo quejar de nada, ni con Iris, que encima ganó uno de los dos, ni con Dennis, que venía de una operación muy complicada y estuvo muy por encima de expectativas. En el dúo, prueba olímpica, veníamos de ganar el oro mundial con Iris y con Lilou y, de verdad, creo que va bien que no haya salido tan brillante el Europeo. Si hubiera pasado, se hubiera corrido el riesgo de un mini-relax. Va perfecto a nivel mental que vean que nada es de por vida, porque van a tratar de dar ese plus para pasar del 9,9 al 10.
En el dúo mixto fue muy bien porque Dennis venía de la operación y aun así fuimos capaces de llegar a la plata con una dificultad muchísimo más baja que nuestros rivales. Después, el equipo se asentó en la plata a pesar de tener las expectativas muy altas. Yo quería ganar en alguno de los tres equipos, pero sinceramente creo que la estrategia no fue perfecta por mi parte. Se vio que no tuvimos la dificultad suficiente. Así que todo irá a largo plazo y si hay algo que no sale, prefiero que sea en este Europeo.
El equipo español de natación artística mantiene el hambre para seguir conquistando nuevas metas. En imagen, en la concentración de inicio de temporada en Puerto RicoRFENMe va a permitir que en esta ocasión le pregunte por cambios de estatus en miembros concretos del equipo. La primera es Iris Tió. En poco más de un año ha pasado de ser una gran nadadora a una superestrella del deporte español y del deporte acuático mundial. Usted vivió ese proceso. ¿Cómo lo está llevando Iris y cómo lo está viviendo usted como su guía?
Yo le dije desde el principio que aprendiera a ser Iris Tió. No tenía que ser ni Gemma Mengual ni Ona Carbonell. Ella ha visto a unos modelos a los que está muy agradecida, pero debe forjar su propio camino. Por muy ejemplares que hubieran sido los modelos anteriores, ella debe fijar su modelo y aportar algo nuevo. Tienes que aportar tu grano de arena, porque tu obligación como crack es llevar a tu deporte a un lugar mejor. Eso solo se consigue si eres 'ultrafiel' a tus propias virtudes.
Hemos vivido un año en el que hemos tenido que descubrirlas juntas para, de esa manera, descubrir quién era Iris Tió. Ahora estamos trabajando fuera del agua. Ella al principio tenía miedo de cagarla en las entrevistas. Pero la gente quiere saber quién es. Se está soltando mucho, no tiene restricciones. Mientras no cause daño, sé tú misma y pásatelo bien. Ahí está empezando a mostrar quién es ella. Es una chica muy diferente a mucha gente de su edad. Se trata de honrar a tu persona por muy diferente que seas.
La segunda persona por la que le quiero preguntar es Lilou Lluís. Hace unas semanas contaba que había vivido una temporada 2025-2026 de gran maduración personal, que usted le había cambiado como deportista y como persona. A los veinte años ya es medallista olímpica, campeona del mundo de dúo y campeona de Europa de dúo (plata en París). ¿Es consciente realmente de esa posición? ¿Cómo están trabajando su confianza?
Lilou tiene un talento increíble. Está en un país diferente y las entrevistas al principio le costaban, pero va ganando esa confianza. Yo tampoco me soltaba a los diecinueve. Estamos trabajando su confianza. El Europeo, a nivel físico, le ha ido perfecto. Cuando ganó el Mundial con Iris le avisé de que con dieciocho años había ganado medalla olímpica y con diecinueve era campeona del mundo. No conozco a nadie en la 'sincro' que lo haya hecho tan joven. Así que, tras gestionar ese éxito, estoy muy agradecida de ese pequeño fallo en el dúo, porque van a tener ganas de mejorar. Si lo hubieran ganado otra vez, el golpe posterior podría haber sido más grande.
Yo le dije a Iris desde el principio que aprendiera a ser Iris Tió. No tenía que ser ni Gemma Mengual ni Ona Carbonell. Ella ha visto a unos modelos a los que está muy agradecida, pero debe forjar su propio camino. Es una chica muy diferente a mucha gente de su edad. Se trata de honrar a tu persona por muy diferente que seas
Pasamos a Dennis González, uno de los grandes líderes del equipo y que la temporada pasada estuvo lesionado. ¿En qué ha crecido a nivel mental tras una temporada tan complicada?
Está supermotivado. Para un deportista, tener una lesión como la que ha sufrido él supone un peligro máximo para desmotivarse. Él es un ejemplo muy bestia de cómo se debe seguir adelante: ya lo fue al irrumpir así en nuestro deporte y ser uno de los grandes referentes masculinos. Pero tiene claro que no le va a tumbar nada.
Ha venido muy motivado este año, con todo muy claro, está siempre muy centrado en el trabajo invisible posterior al entreno y tiene el foco en hacer historia en un deporte en el que no ha habido un chico en el podio olímpico. Es la gran estrella del equipo, con un carisma increíble. Si consigue el objetivo de ser el primer hombre en ir a los Juegos, va a marcar un antes y un después.
Paula Ramírez, porque ha dejado el equipo este año y con ello se hace todavía más visible el cambio generacional que poco a poco está viviendo el grupo. ¿Qué supone una marcha como la suya, con todo el peso que tenía en el día a día del equipo?
El cambio generacional iba a pasar antes de que yo viniera. Estoy agradecida de que me dieran la oportunidad de entrenar a muchas de las chicas un año o, en el caso de Paula, dos. Yo nadé con ellas en mis últimos años. Tenía muchas ganas de que se retiraran de la ‘sincro’ como merecían, por todo lo alto. He podido estar dos años con Paula y es una tía increíble.
Le costó el año pasado, porque ya empezamos a preparar a las chicas jóvenes de cara a Los Ángeles, pero afrontó el equipo acrobático muy motivada aunque ya notara que era distinto. Ha pasado el mango de la sartén de manera tan elegante y con tanta humildad que eso ha hecho que no se note tanto el enorme cambio de que no esté. Creo que el año pasado el shock fue más fuerte; este ha sido todo más gradual.
La natación artística española, con la esperanza total de seguir evolucionando en el camino hacia Los Ángeles: sin techo y sin miedosLavandeira jr / EFETampoco está Jordi Cáceres esta temporada. Hace unas semanas, cuando anunció que no seguía en la selección, dejó claro que era, y cito textualmente, “por decisiones ajenas a mí”.
Estamos enfocándonos hacia los Juegos Olímpicos. En una piscina en la que solo ocho van a nadar en los Juegos no podemos ser tanta gente. Éramos muchos y, por mucho que duela, no queremos a la mitad de los deportistas frustrados por no clasificarse. Es importante que cada vez ese número de gente sea más pequeño para que el equipo esté más unido y el staff técnico pueda dedicarles toda su energía. Si se dispersa es difícil mantener el grado de exigencia.
Yo avisé el primer año sobre esto y la intención era que después de París se iba a ir la mitad del equipo. No se ha ido nadie. Como máximo hay que ser doce. Éramos diecisiete. Tenemos que ir reduciendo el grupo año a año. En ese sentido hay que mirar quién tiene posibilidades de ir a los Juegos Olímpicos y cada vez el embudo es más estrecho. Sabe mal y es lo que más me duele como entrenadora. Ojalá hubiera otro sistema para afrontar estas situaciones.
Entonces, ¿el grupo se va a seguir reduciendo?
Ahora somos quince nadadores. Como seleccionadora tienes la responsabilidad de cuidarles. Pero, a la vez que preparas un grupo de doce nadadores para los Juegos, tienes que anticiparte porque después de Los Ángeles habrá un cambio generacional. Ello implica que debes tener un grupo al lado que debe estar nutriéndose de la dinámica del equipo, que tiene que ir viendo cómo se trabaja. Queremos tener dentro de poco a una nueva entrenadora para trabajar con esas chicas que aún no estén para ir a Los Ángeles, pero con las que tener una visión de futuro. Me gustaría reducir el grupo de Los Ángeles a esos doce nadadores.
En una piscina en la que solo ocho van a nadar en los Juegos no podemos ser tanta gente. Éramos diecisiete y, por mucho que duela, no queremos a la mitad de los deportistas frustrados por no clasificarse para los Juegos. Soy supertransparente con el planteamiento y el equipo lo entiende
No es algo nuevo. Siempre se ha hecho así en España. Recuerdo que, cuando yo nadaba con Anna Tarrès, las propias Paula y Txell (Mas) estaban en ese grupo paralelo para preparar el futuro. Txell siempre ha dicho que gracias a eso aprendió mucho. Las dos lo han demostrado, porque han sido grandes líderes de la generación actual.
Cuando usted realiza este planteamiento al equipo, ¿cuál es el ‘feedback’ que recibe?
Ellos saben este planteamiento desde el principio y lo entienden. Saben que no todo el mundo puede nadar. Yo soy supertransparente con el sistema de selección. Explico por qué lo hago. Les he dicho, y soy consciente de ello, que el hecho de que tengan que acatarlo no significa que vayan a estar de acuerdo. El que se queda fuera normalmente no lo está. Es imposible tener contento a todo el mundo, pero yo voy a tratar a todos con el máximo amor y respeto. Quiero ayudarles en su transición para que sea lo mejor posible y aprovechen sus virtudes.
Por ejemplo, Rocío (Calle, otra de las chicas jóvenes que no se ha asentado en el equipo absoluto) estaba en el equipo la pasada temporada y este año no está. Esta chica tiene un cerebro increíble. Eso se puede aprovechar más que en la ‘sincro’, quizá. Le hemos ayudado a mirar universidades, a que, cuando ha visto que no iba a llegar a los Juegos, sea consciente de que ese talento que tiene no se puede tirar. Con Jordi, por ejemplo, está estudiando en la UAB, mantenemos el contacto, nos vemos y hay mucho cariño. Era una pieza muy guay en el puzle. Pero es que no se puede tener a todo el mundo contento: en Los Ángeles solo caben ocho en la piscina.
Andrea Fuentes, una líder mayúsculaPere Puntí¿Cómo va su camino hacia Los Ángeles 2028? Esta vez no le pregunto por el equipo. ¿En qué debe crecer Andrea Fuentes?
En la concentración que hemos llevado a cabo en Puerto Rico hice una presentación oral con PowerPoint de lo que creía que tenía que ser la cultura de este equipo. Das las cosas por supuestas, pero hay que ver la labor de cada uno exactamente. Yo también quiero comprometerme a darlo todo y seguir con mi evolución. Yo no me quiero estancar. Quiero servir al máximo como líder a este equipo. Por ello me voy a formar continuamente para ser mejor líder. Aprendo cosas nuevas cada día. Todos evolucionamos porque tenemos esas ganas de mejora. Por eso no es siempre igual. Mi persona ha cambiado, espero que a mejor. Queremos aprender de los errores y formarnos en otros campos para obtener nuevas ideas.
Dice que se va a formar continuamente para ser mejor líder, pero le sobra carisma. ¿En qué se ve margen de mejora?
Pues mira, por ejemplo en cómo afrontar mejor situaciones como las de Jordi y Rocío. Al principio, aunque les dejes encaminados de cara al futuro, dejas un dolor. Es muy duro decirles que no pueden seguir en el equipo. ¿Cuál es la mejor manera de dar esos pasos? Es lo que más dolor me produce como entrenadora.
Luego, sigo en un equipo ‘seminuevo’, porque llevamos solo dos años juntos. Necesito hacer que se motiven más, que se esfuercen más. Hay días en los que cuesta más levantarse de la cama. En esos días tienes que tener ideas nuevas. Para mantener a un equipo inspirado hay que estar renovando continuamente. Hay que formarse y tengo que tener ideas nuevas. Por eso me ayuda el ver qué han hecho otras empresas, estudiar a otros líderes de otros campos diferentes. Por ejemplo, miro mucho cómo Apple ha llegado a estar donde está, para ser una empresa líder de la innovación. Investigo en otros sitios.
Yo también quiero comprometerme a darlo todo y seguir con mi evolución. Yo no me quiero estancar. Quiero servir al máximo como líder a este equipo. Por ello me voy a formar continuamente para ser mejor líder. Aprendo cosas nuevas cada día, todos evolucionamos porque tenemos esas ganas de mejor
Cuando llegó al equipo, dejó claro que uno de sus objetivos era trascender, era ir más allá de los resultados deportivos. La sensación es que la visibilidad de la natación artística y de la selección es cada vez mayor. ¿Lo siente así?
Sí y estoy 'superagradecida' por ello. Al principio parecía que teníamos alguna reticencia de por qué solo Iris tenía esa visibilidad y el resto no. ¿Qué queremos, que no la tenga nadie? Somos un deporte muy minoritario y salimos un montón en la prensa. Estamos muy bien valorados, somos muy populares. Pero no hay que perder el foco: todo lo empezó Gemma (Mengual) en sus tiempos.
Hay que estar tremendamente agradecidos por el momento en el que estamos. Millones de niños juegan a fútbol, más aún comparado con la ‘sincro’. Una de nuestras misiones como equipo es abarcar al máximo número de gente para influenciar con nuestros valores. No queremos que se queden en cuatro paredes. Que cada vez haya más medios de comunicación haciéndonos caso es una de nuestras misiones.
De cara a seguir magnificando el eco de este equipo, ¿hay mucho margen de crecimiento todavía?
Sí. Yo hasta el día en el que me muera estaré aprendiendo algo. Nunca hay que dejar de crecer. Se puede disfrutar un rato de lo que hemos conseguido, pero luego miras a lo siguiente a lo que quieres llegar. Incluso ganando un oro en los Juegos puedes nadar más alto, más rápido, saltar más en una acrobacia. Puedes hacer siempre que tu deporte crezca.
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