- Arnau Lloret
Entrenador
Actualizado el 26/07/2026 12:30 CEST
Con la llegada del verano, muchos ciclistas que se preparan mediante series, para una marcha o carrrera, se hacen la misma pregunta: ¿conviene seguir haciéndolas? ¿O es mejor olvidarse de los entrenos intensos hasta que bajen las temperaturas? La respuesta va más allá de un sí o un no.
Las series siguen siendo una de las herramientas más eficaces para mejorar el rendimiento. Pero el calor modifica profundamente la respuesta fisiológica del organismo. Esto significa que no debemos dejar de hacer intensidad, pero sí entender cómo adaptarla para que siga siendo efectiva y no se convierta en un exceso de carga.
SERIES Y EFECTOS DEL CALOR SOBRE EL ENTRENAMIENTO
AmpliarCon más de 30º C, el cuerpo debe producir energía y mantener estable la temperatura interna al mismo tiempo.MARTI MILLACuando la temperatura supera los 30 grados, el cuerpo tiene un problema añadido: además de producir energía para mover la bicicleta, debe mantener estable su temperatura interna. Para conseguirlo, aumenta el flujo sanguíneo hacia la piel, incrementa la sudoración y obliga al corazón a trabajar más para mantener el mismo aporte de oxígeno a los músculos.
El resultado es que una serie que en primavera parecía perfectamente controlada puede convertirse en verano en un esfuerzo mucho más exigente.
Lee también
¿Cuánta potencia pierdes cuando hace calor? Lo que le ocurre a un deportista en verano
Arnau Lloret
Agujetas en ciclismo: por qué aparecen y qué hacer para recuperarte antes
Arnau LloretY aquí aparece uno de los errores más frecuentes. Muchos ciclistas intentan mantener exactamente los mismos vatios, la misma duración y la misma recuperación que utilizaban durante los meses más frescos. Cuando no consiguen completar la sesión, piensan que han perdido forma física.
En realidad, la mayoría de las veces lo único que ha cambiado es el entorno.
El calor aumenta el coste fisiológico del ejercicio. Las pulsaciones suelen ser más altas, la percepción del esfuerzo aumenta y el consumo de glucógeno se acelera. Todo ello hace que el organismo acumule más fatiga aunque la potencia sea prácticamente la misma.
¿DEBEMOS ELIMINAR LAS SERIES EN VERANO?
En absoluto. Las adaptaciones cardiovasculares y musculares que generan los entrenamientos de alta intensidad siguen siendo muy importantes.
De hecho, dejar completamente de estimular estas capacidades durante varios meses puede traducirse en una pérdida progresiva del rendimiento.
CÓMO PLANIFICAR SERIES EN VERANO: 5 RECOMENDACIONES
Evita convertir cada salida de verano en un entrenamiento de intensidad.Lo que sí cambia es la forma de planificarlas. Y para eso os damos las siguientes recomendaciones.
- 1. Elegir bien el momento del día. Las primeras horas de la mañana siguen siendo el mejor escenario para realizar entrenamientos intensos. La temperatura es más baja, el organismo trabaja con menor estrés térmico y resulta mucho más fácil completar la sesión con calidad.
- 2. Aceptar que los números no serán los mismos. Intentar sostener los mismos vatios que en invierno puede no ser la mejor estrategia. En muchas ocasiones es preferible mantener el objetivo fisiológico del entrenamiento aunque la potencia sea ligeramente inferior. Lo importante es el estímulo que recibe el organismo, no únicamente el número que aparece en el ciclocomputador.
- 3. Prestar más atención a la recuperación. El calor aumenta la carga total del entrenamiento, por lo que muchas veces es necesario ampliar ligeramente los periodos de descanso entre series o incluso reducir el número total de repeticiones para mantener una buena calidad de ejecución.
- 4. Hidratación y nutrición más importantes que nunca. Comenzar una sesión intensa con un cierto grado de deshidratación puede reducir considerablemente el rendimiento. Llegar bien hidratado, reponer líquidos durante el entrenamiento y aportar sodio cuando las pérdidas por sudor son importantes ayuda a mantener un mejor funcionamiento del sistema cardiovascular.
La nutrición también adquiere más protagonismo. Las series incrementan el consumo de glucógeno y el calor acelera todavía más este proceso. Por ello, disponer de unas buenas reservas de carbohidratos antes del entrenamiento y favorecer la recuperación posterior permitirá mantener la calidad de las sesiones durante toda la semana.
- 5. Aclimatación. Durante las primeras semanas de calor es completamente normal que las series cuesten más. A medida que el organismo se adapta, aumenta el volumen plasmático, mejora la capacidad de sudoración y disminuye parte del estrés cardiovascular asociado a las altas temperaturas. Por eso, muchas veces el rendimiento mejora sin haber cambiado el entrenamiento, simplemente porque el cuerpo ya ha aprendido a gestionar mejor el calor.
En definitiva, el consejo más importante será evitar convertir cada salida de verano en una sesión de intensidad.
Cuando el calor aprieta, incluso los rodajes suaves generan una carga fisiológica superior. Si además añadimos demasiados entrenamientos exigentes, la recuperación puede verse comprometida y el riesgo de fatiga acumulada aumenta considerablemente.
Tags Ver más Mostrar comentarios {"allowComment":"allowed","articleId":"article-1004209624","url":"https:\/\/www.mundodeportivo.com\/solobici\/20260726\/1004209624\/series-ciclismo-calor-verano.html","livefyre-url":"article-1004209624"}