Actualizado el 26/10/2026 11:02 CET
El cierre de pequeños comercios continúa siendo una preocupación para el tejido empresarial español. Detrás de muchos de estos negocios hay autónomos que deben afrontar numerosos gastos para mantener sus puertas abiertas. Jennifer Modoon, propietaria de un supermercado de barrio, ha mostrado en TikTok sus cuentas para explicar por qué facturar miles de euros no significa obtener grandes beneficios.
La empresaria ha querido desmontar una creencia bastante extendida entre los consumidores: pensar que los establecimientos que registran importantes ventas consiguen embolsarse una cantidad elevada de dinero. Para ilustrarlo, ha explicado con cifras cómo se distribuyen los ingresos de su negocio y qué cantidad queda disponible después de pagar todas las facturas.
Cesta de la compra supermercado ticket"Puede parecer que se gana muchísimo dinero, pero desde dentro es otra historia. Pensad que no todos los meses se vende lo mismo, ni se tienen los mismos gastos", advierte Jennifer. Su ejemplo parte de una facturación mensual de 50.000 euros, una cifra que puede parecer muy rentable a primera vista, pero que cambia considerablemente cuando se descuentan los costes de funcionamiento.
El primer desembolso importante corresponde a la mercancía necesaria para abastecer las estanterías. Según detalla la propietaria, aproximadamente 37.000 euros de esos ingresos se destinan a pagar a los proveedores, entre los que se encuentran distribuidores como Coviran y distintos fabricantes. Además, parte del dinero puede quedar retenido temporalmente como garantía, lo que limita la liquidez disponible.
Imagen de un supermercadoPexelsLos trabajadores representan otra partida fundamental. Jennifer calcula que su supermercado dedica alrededor de 5.500 euros mensuales a salarios y cotizaciones a la Seguridad Social. La apertura durante toda la semana también obliga a reforzar la plantilla en determinados momentos, especialmente cuando llegan nuevos pedidos o aumenta la actividad del establecimiento.
A estos costes se suman los gastos fijos del local, que ascienden aproximadamente a 5.000 euros al mes. El alquiler, la electricidad, los seguros, la gestoría, el teléfono y las comisiones por los pagos con tarjeta forman parte de una lista de obligaciones que deben abonarse independientemente de cómo evolucionen las ventas.
Imagen de un supermercadoPexelsLa cuenta todavía no está completa. El transporte de los productos también tiene un coste: según explica Jennifer, la distribuidora cobra 12 euros por cada carro trasladado, aunque no esté completamente lleno. A ello hay que añadir las pérdidas derivadas de los alimentos que caducan, las roturas de mercancía y las posibles averías de cámaras frigoríficas y otros equipos.
Lee también
Los meteorólogos coinciden: Barcelona, preparada para la llegada de las lluvias a partir de esta fecha
Redacción Actualidad
El sorteo de El Gordo de la Primitiva deja este pastizal para un único acertante en España
Redacción ActualidadCon todos estos gastos sobre la mesa, la empresaria sitúa el beneficio final de su negocio entre el 2 % y el 5 % de la facturación. Aplicado al ejemplo de los 50.000 euros mensuales, esto supone entre 1.000 y 2.500 euros, antes de descontar los impuestos correspondientes. Una cantidad que dista mucho de los ingresos que puede imaginar un cliente al observar el volumen de ventas.
Mostrar comentarios {"allowComment":"allowed","articleId":"article-1004243289","url":"https:\/\/www.mundodeportivo.com\/tressesenta\/20261026\/1004243289\/jennifer-propietaria-supermercado-facturo-50-000-euros-mes-percibo-1-000-2-500-euros-dct.html","livefyre-url":"article-1004243289"}