- Anna Batlle Planas
Periodista - Barcelona
Actualizado el 02/09/2026 11:55 CEST
El agrandamiento de la próstata, conocido como hiperplasia prostática benigna (o HPB), es un problema muy común en hombres mayores de 50 años. Según los expertos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, "a partir de esta edad, la mitad de los hombres presenta algún grado de HPB".
Además, este porcentaje crece a medida que aumenta la edad de los hombres, añaden, y "a los 80 años, se estima que el 90 % de los hombres la padece". Según explican los urólogos, el agrandamiento de la próstata "no es un motivo de preocupación por sí solo, a menos que altere el funcionamiento normal del sistema urinario". En otras palabras, "no supone un problema hasta que se convierte en un problema", aseguran los expertos.
Un baño con una fila de urinarios blancosPexelsLas razones por las que la próstata, una glándula "con forma de nuez y situada debajo de la vejiga", no deja de crecer "aún no están claras", prosiguen. "A lo largo de la vida, este crecimiento acumulado puede llegar a ser considerable", aseguran, "y, si la glándula aumenta lo suficiente como para obstruir la vejiga, puede provocar síntomas muy molestos, como un flujo de orina débil, dificultad para vaciar la vejiga por completo o la necesidad de ir al baño con frecuencia".
Los expertos en urología de la Universidad de Harvard añaden: "Si una persona experimenta estos síntomas, debe consultar a su médico, ya que un examen físico y unos análisis de sangre pueden ayudar a determinar la mejor manera de aliviar el problema".
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Oscar BellochLos hábitos diarios que alivian los síntomas urinarios
Sin embargo, hay algunos pequeños cambios en los hábitos diarios que, según los especialistas, "pueden ayudar a aliviar los síntomas urinarios, independientemente de si esa persona decide seguir un tratamiento o no":
- Evitar los líquidos entre una y dos horas antes de acostarse, así como limitar la ingesta de líquidos antes de salir a la calle o emprender un viaje.
- Orinar en cuanto aparece la necesidad de hacerlo.
- Ir al baño siguiendo un horario establecido, incluso si no hay ganas de orinar en ese momento.
- Cuando se va al baño, tomarse el tiempo necesario para vaciar la vejiga por completo, lo que reducirá la necesidad de volver a ir poco después.
- Recordar que ciertos medicamentos comunes de venta libre, como los antihistamínicos o los descongestionantes, pueden ralentizar el flujo de orina e impedir que se vacie la vejiga.