
- Marta Pérez
Periodista
Actualizado el 29/07/2026 07:00 CEST
Se llama Lilou Lluís Valette. Nació en Perpignan un 28 de julio de 2006 y siempre tuvo el sueño de brillar en la natación artística. Sin embargo, Francia, su país natal, no le vio el potencial suficiente como para abrirle las puertas de su selección nacional.
Aquella niña, de padre catalán, y su familia decidieron cruzar los Pirineos en busca de una oportunidad. Esta llegó. Con mucho esfuerzo, Lilou se hizo su hueco en las categorías inferiores de la ‘sincro’ española, progresó hasta conseguir una oportunidad en la absoluta en 2024 y, desde entonces, el resto es historia: bronce por equipos en los Juegos de París tras ganarse una plaza contra pronóstico, doble campeona de Europa de equipo técnico y, su gran salto, campeona del mundo de dúo libre el pasado año en Singapur, entre otros muchos éxitos.
Su progreso en estos dos años ha sido imparable. Por ello, Lilou Lluís llega ya como una referente de una selección española lista para afrontar el Europeo de París a partir de este viernes.
Lee tambiénDennis González: “Quiero dejar la lesión atrás. Me tomo el Europeo como un reto”
Marta Pérez
Lee tambiénIrene Ciércoles: "De pequeña me exigía más, pero llegó un punto en el que vi que tenía que relajarme"
Marta Pérez
Lee tambiénLuca Hoek: “Me mato entrenando cada día y las dudas si no sale algo vienen por mi propia presión”
Marta PérezNuevo Campeonato de Europa por delante. Llega como vigente campeona del mundo de dúo libre, oro que logró junto a Iris Tió. ¿Cambian las expectativas?
Sí que es verdad que al Mundial del año pasado llegábamos sin expectativas y con menos nervios, porque era la primera temporada juntas de Iris y mía en el dúo. Este año ya hemos demostrado que podemos hacerlo muy bien y hay más presión. Pero eso nos ha ayudado a ser más exigentes con nosotras mismas. Hemos mejorado muchísimo y vamos a por todas.
¿Qué puede mejorar un dúo campeón del mundo?
Hacemos el mismo dúo libre. Había muchos detallitos para pulir. Hemos ido más a ese detalle y hemos subido dificultad para intentar estar en lo más alto. Luego, hemos cambiado el dúo técnico. Vamos a hacer una melodía de Vivaldi que es difícil de contar. La coreografía tiene movimientos muy complejos porque hemos querido apostar por la parte artística. Es complicado, pero lo podemos conseguir.
La llegada de Andrea Fuentes como técnica me ha cambiado como deportista y como persona. He mejorado muchísimo. Solo veo evolución
El año pasado hizo el dúo técnico con Txell Ferré. Se han pasado varios años en los que se le ha dado muchas vueltas al dúo. Pero, como dice, van a hacer Iris Tió y usted tanto el dúo libre como el dúo técnico. Después de muchos años, ¿España tiene por fin un dúo fijo?
Supongo que para llevar un dúo a unos Juegos hay que trabajarlo varios años antes. Tienes que congeniar con tu compañera. No sabía si este año se iba a apostar por un solo dúo ya o aún no, pero sí es cierto que cada vez vamos pareciéndonos más en el agua. Gracias a eso podemos llegar muy bien a los Juegos.
¿Es importante llevarse bien fuera o conocerse para poder mimetizarse dentro del agua?
Sí. Es importante que, si tenemos algo que decirnos, lo digamos. Hay que evitar conflictos, porque estamos tantas horas juntas que hay que llevarse bien. No hablo de quedar, pero sí estar bien, hablar las cosas, tener buena relación con la entrenadora. El hecho de que haya buen ambiente todo el rato es fundamental.
Lilou Lluís e Iris Tió, con su oro mundial de dúo libre de 2025Sarah Stier / GettyEste martes cumplió veinte años y ya es campeona del mundo, es doble campeona de Europa, es bronce olímpico y tiene solo veinte años. ¿No se corre el riesgo a este ritmo de perder la motivación?
No, al contrario. Estoy más nerviosa porque quiero hacerlo cada vez mejor, aunque ya haya salido muy bien. Cada campeonato es un reto. En los entrenamientos siempre ves cosas que puedes mejorar y en cada competición también. La motivación se busca en pequeñas cosas. No hay que fijarse en lo que ya tienes.
La Lilou Lluís que entra en los Juegos Olímpicos de París cuando era una de las chicas que se estaba jugando el puesto sale de allí con un bronce olímpico. Dos años después es campeona del mundo, entre muchos otros éxitos. ¿Cómo ha sido ese proceso en estos dos años? ¿Cuál ha sido el punto de inflexión?
He madurado bastante. En los Juegos era una niña pequeña, no tenía ni idea de nada (risas). Era como ‘tírate y nada’. Ya está. Flipé, fue una experiencia que cambió mi vida. Vivir unos Juegos con dieciocho años es una pasada. Luego llegó Andrea y empecé a hacer dúo. Su llegada me ha cambiado como deportista y como persona. He mejorado muchísimo. Solo veo evolución.
Habla de la apuesta de Andrea Fuentes por usted con apenas dieciocho años. ¿Se había planteado o se había imaginado nadando el dúo alguna vez?
Era mi sueño. Por lo tanto, no entraba en mis planes (risas). Yo, antes de los Juegos de París, el reto que tenía era el de entrar en el equipo. El dúo era otro mundo. Para la temporada pasada se dio la oportunidad, pero iba con la perspectiva de probar, de afrontarlo con calma. Luego salió bien.
¿Cambia mucho la presión de nadar un dúo a nadar un equipo? Porque en equipo nada España, pero en dúo nadan Iris Tió y Lilou Lluís, están más expuestas.
Al principio me costó un poco. Cambia más que nada que no era hacer el dúo: era hacer el dúo con Iris Tió. Iris Tió es Iris Tió. Lo tuve que hablar mucho con la psicóloga y con Andrea. Andrea me ayudó muchísimo porque ella ha hecho dúo con Ona y con Gemma Mengual.
Ganar te da un subidón enorme, pero te dura hasta que llegas al entrenamiento siguiente y ves las cosas que se pueden mejorar
Al principio no podía evitar compararme con mi compañera. Me ponía más presión porque Iris tenía mucha más experiencia y la veía muy por encima de mí. Eso me generaba muchos nervios. Pensaba más en esa diferencia que en competir. Sentía que lo tenía que hacer muy bien porque estaba con ella.
Pero al final te plantas en el Mundial por primera vez y te das cuenta de que sois una compañera y tú misma. Había mucha gente viéndonos, pero pude gestionar bien los nervios con la ayuda de todo el mundo. Iris me ha ayudado mucho.
¿El dúo le ha obligado a trabajar más la faceta mental?
Sí. Desde que está Andrea trabajamos con una nueva psicóloga de equipo, pero yo desde pequeña he ido al psicólogo. Cualquier cosa la hablo con ella. Me ha ayudado con ese tema de las comparaciones, con la gestión de los nervios, con ese camino que supone pasar de hacer el equipo a hacer el dúo. A mí me va muy bien.
De todas formas, era un dúo nuevo y en el Europeo de Funchal no ganaron. ¿Tantas expectativas tenían ustedes mismas?
El Europeo de Funchal fue muy bien porque nunca habíamos competido en un campeonato así. ¿Dos platas? Pues muy bien. No llegamos al Mundial con las expectativas que tenemos este año, en el que hemos visto que se puede hacer. Salió muy bien.
Entonces, ¿ahora que son campeonas del mundo ha cambiado la manera de enfocar la competición?
Queremos hacerlo muy bien. Estamos trabajando mucho más, ya no solo dentro del agua sino también fuera. Queremos llegar a lo más alto, a la perfección. Ya no es solo mirando al corto plazo, sino también al largo plazo de los Juegos.
Lilou Lluís ha vivido dos años vertiginosos y quiere darle continuidad a su enorme crecimiento: bronce olímpico, campeona del mundo y campeona de EuropaEFEPero, ¿no se puede enfocar al revés? Ya son campeonas del mundo y eso es para toda la vida. Lo que pueda venir ahora, pues vendrá.
Es que siempre quieres mejorar. Ganar te da un subidón enorme, pero te dura hasta que llegas al entrenamiento siguiente y ves las cosas que se pueden mejorar. Tienes que hacerlo, tienes que seguir haciéndolo muy bien. Si te relajas, estás fuera de ahí.
¿Se sienten referentes? Porque vuelve Rusia ahora.
Es algo que tenemos en mente, pero intentamos no fijarnos en los rivales. Vamos a lo nuestro, a hacerlo lo mejor que podamos. Queremos coger lo bueno de cada país si podemos tomar algo de cualquier rival para mejorar nosotras. Pero nos centramos en lo nuestro.
Me daba rabia al principio que no hubiera ese reconocimiento, pero conseguí lo que quería en Singapur, que era ser campeona del mundo. Luego, si la gente te quiere escuchar o no, no me cambia. Yo soy feliz con lo que hago
Es el único año del ciclo en el que no va haber Juegos Olímpicos ni Mundial. Aunque haya Europeo, ¿es un año menos importante y de menos presión o los años menos importantes no existen?
Para mí no es un año menos importante que los demás. La preparación está siendo la misma que para el Mundial del año pasado. Hemos competido menos, pero eso no ha cambiado nada en el día a día. El volumen de trabajo es el mismo y el objetivo, también: quedar lo más alto posible.
¿Se siente poco reconocida a pesar de ser campeona del mundo?
Bueno, no he tenido la posibilidad de hacer muchas entrevistas después del Mundial, aunque es cierto que no me gusta demasiado hablar en público. Sí me daba rabia al principio que no hubiera ese reconocimiento, pero al final yo he disfrutado mucho de este año. Conseguí lo que quería en Singapur, que era ser campeona del mundo. Luego, si la gente te quiere escuchar o no, no me cambia. Yo soy feliz con lo que hago. No me ha importado demasiado, no me preocupa.
¿Qué le pide a este verano? ¿Y a los próximos?
A este, el oro. En todo lo que nademos. A los próximos, obviamente, el oro olímpico. Sueño con él.
Mostrar comentarios {"allowComment":"allowed","articleId":"article-1004211008","url":"https:\/\/www.mundodeportivo.com\/natacion\/20260729\/1004211008\/lilou-lluis-motivacion-busca-pequenas-cosas-no-hay-fijarse-tienes.html","livefyre-url":"article-1004211008"}