
- Jorge Serrano
Redacción
Actualizado el 10/09/2026 07:00 CEST
El encuentro en el Martínez Valero certificó un punto de inflexión en la gestión de vestuario de Pellegrino Matarazzo. Tras el choque frente al Celta, el técnico estadounidense decidió dar una vuelta de tuerca completa a la parcela ofensiva de la Real Sociedad, introduciendo cambios drásticos en la segunda línea.
El meneo en el once titular sorprendió desde la alineación inicial. Job Ochieng ocupó el extremo derecho en lugar de Take Kubo, aportando una verticalidad endiablada que acabó siendo determinante en la fabricación de las jugadas de peligro. En el perfil izquierdo, Gonçalo Guedes tuvo su oportunidad de inicio tras haber ido sumando minutos progresivamente desde el arranque liguero, mostrando destellos del extremo incisivo que busca el técnico.
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Jorge SerranoPor su parte, Luka Sucic asumió los galones en la mediapunta, desplazando a Mikel Oyarzabal a la posición de delantero centro puro y enviando al banquillo a Orri Óskarsson. El rendimiento de los hombres de refresco respaldó plenamente la visión del preparador, ya que Ochieng cuajó una actuación sensacional marcando, asistiendo y rompiendo líneas, mientras que Sucic coronó su gran despliegue entre líneas firmando el tanto de la victoria para el conjunto donostiarra.
Gol Sucic Elche-Real SociedadMUNDODEPORTIVO.COM / TercerosSin embargo, el verdadero trasfondo de la noche en tierras ilicitanas no residió únicamente en el éxito de los meritorios, sino en el inédito apagón que sufrieron tres de los espadas más codiciados del plantel. Por primera vez en lo que va de temporada, Take Kubo, Orri Óskarsson y Ander Barrenetxea se quedaron sin disputar un solo minuto, observando la totalidad del encuentro desde la caseta de suplentes. Esta situación resulta especialmente llamativa si se analiza la trayectoria y el peso específico que los tres atacantes habían acumulado en el esquema de Matarazzo durante el primer mes de competición oficial.
El caso de Take Kubo es quizás el más sintomático del momento por el que atraviesa el ataque realista. El extremo japonés había sido titular en tres de las cuatro jornadas anteriores y acumulaba presencia sobre el césped en todos los compromisos salvo en la visita al Espanyol. La irrupción de Ochieng en su demarcación amenaza con arrebatarle el estatus de intocable si no recupera pronto la chispa en el uno contra uno.
Futbol primera division estadio de Anoeta Real Sociedad Celta de Vigo Ander BarrenetxeaLuis M. Unciti / PropiasParalelamente, la suplencia testimonial de Orri Óskarsson y Ander Barrenetxea reflejó las exigencias tácticas a las que Matarazzo somete a su vanguardia. El ariete islandés venía de encadenar dos titularidades consecutivas ante Espanyol y Celta, habiendo disfrutado de minutos en las cuatro primeras fechas del campeonato. Por su parte, Barrenetxea había participado en la totalidad de los duelos previos, partiendo desde el once inicial en tres de ellos. La decisión de alterar el dibujo, la apuesta por Guedes y la posterior reestructuración obligada tras la expulsión de Jon Martín terminaron por cerrarles las puertas del césped a ambos, a los que se adelantó Marchal. Que tres futbolistas de semejante jerarquía se quedaran a cero en un mismo partido confirma que en esta Real Sociedad de Matarazzo habrá momentos y oportunidades para todos