Fútbol

El Bélgica-España que se canceló por la amenaza yihadista

El Bélgica-España que se canceló por la amenaza yihadista
Selección Española de fútbolEl Bélgica-España que se canceló por la amenaza yihadista

El 17 de  noviembre de 2015, iban a jugar un amistoso en Bruselas que se suspendió de madrugada por la amenaza terrorista tras las masacres del 13-N en París

La operación policial desplegada en Molenbeek el 16 de noviembre.La operación policial desplegada en Molenbeek el 16 de noviembre.PABLO GARCIAActualizado 10/07/2026 - 18:13CESTMostrar comentarios9

En la larga historia de la selección española se encuentran situaciones de lo más sorprendente. Por ejemplo, que el 29 de mayo de 1927 jugara dos partidos, uno que perdió ante Italia en Bolonia y otro que ganó en Madrid a Portugal. Costó tiempo, pero al final se cuentan como dos partidos de la absoluta, porque España dio dos listas para dos partidos del máximo rango internacional.

En esa cuenta, que arrancó el 28 de agosto de 1920 en Bruselas, hay un partido que se debió jugar pero en el que nunca echó la pelota a rodar. Uno que se debió jugar también en la capital belga. Estaba fijado para el 17 de noviembre de 2015.

Horror en París

El 13 de noviembre era viernes. España jugaba, y ganaba 2-0 a Inglaterra en Alicante con goles de Mario Gaspar y Cazorla. Mediada la segunda parte comenzaron a llegar noticias de que algo muy grave sucedía en París. La alarma se transformó en horror al irse conociendo lo que sucedía en la capital francesa: el múltiple ataque yihadista en varios puntos de París, entre ellos la sala Bataclan y los alrededores del Stade de France, donde se jugaba un amistoso entre Francia y Alemania.

La alarma terrorista se disparó en Europa. No se trataba sólo de Francia. Porque pronto se supo que las células habían partido en gran parte de un barrio de Bruselas cuyo nombre se dio a conocer en esos días al mundo: Molenbeek.

El telefinillo de la casa del hermano del terrorista huído.El telefinillo de la casa del hermano del terrorista huído.PABLOGARCIA

La sospecha

La selección española quiso dar normalidad a la situación. Tras descansar el sábado, el domingo se entrenó en Las Rozas. Era una ventana de amistosos con la mente puesta en la Euro de Francia.

Después de que se lesionara Juanfran, Del Bosque había llamado a De Marcos. El lateral del Athletic se preparaba para debutar con la selección. La idea del seleccionador era rotar en Bruselas, abrir puertas.

Durante la tarde del domingo se supo que al menos uno de los terroristas estaba huido. Era Salah Abdeslam, considerado cerebro de los ataques y que se debería haber inmolado según la hoja de ruta marcada por los terroristas.

Se aseguró que había podido regresar a Bruselas y que había testigos que aseguraban haberlo visto en los alrededores de Heysel, el estadio elegido para el Bélgica-España del martes 17.

El viaje

Con el partido en pie pero repleto de temores, la selección viajó a Bruselas en la mañana del lunes 16. Las radios informaban de una enorme operación policial en Molenbeek en busca de Abdeslam. Allí se fueron los enviados de MARCA.

El barrio estaba tomado por unidades de élite de las fuerzas de seguridad belgas. La calle de la casa del terrorista y su familia estaba cortada y con francotiradores apostados en esa dirección.

Piqué, al salir a entrenar en Heysel.Piqué, al salir a entrenar en Heysel.Pablo Garcia

Mientras, Del Bosque y sus jugadores se instalaron en su hotel. A la hora prevista, salieron hacia Heysel para el entrenamiento.

Un tremendo dispositivo de seguridad rodeaba al equipo. El rumor de que el partido era objetivo yihadista crecía cada hora que pasaba, aunque nadie se atrevía a asegurar que el partido estaba en riesgo. Desde la UEFA y el gobierno belga no se cancelaba nada.

Antes del entrenamiento, Vicente del Bosque tomó la palabra en Heysel. Fue una rueda de prensa compleja, en la que las preguntas sobre el partido sonaban fuera de contexto. Europa estaba acongojada. El ataque en París ponía a la Euro del verano siguiente en riesgo. “Me gustaría que se jugara en Francia. Lo contrario sería una victoria de los terroristas”, explicó Del Bosque en la conferencia.

España se entrenó y regresó a su hotel con la idea de que al día siguiente iba a tener que jugar un partido que estaba fuera de lugar. No ocurrió lo mismo con el Inglaterra-Francia en Wembley del día 18. Se jugó.

Los jugadores se fueron a la cama con los horarios previstos para un día de partido.

El comunicado

Según pasaban las horas, la idea de la suspensión crecía. Pero nada era oficial. Pasada la media noche, llegó un SMS a los periodistas del equipo de comunicación de la Federación: “Dentro de poco saldrá un comunicado”. A la pregunta de si se suspendía el partido, la respuesta fue: “Eso parece, pero hay que esperar”.

La portada del MARCA del 17 de noviembre de 2015.La portada del MARCA del 17 de noviembre de 2015..

A las 00.48 horas apareció en la web de la RFEF: “Según ha comunicado oficialmente la Federación Belga de Fútbol, el partido Bélgica-España queda suspendido por motivos de seguridad”.

Selección La primera derrota, San Mamés, una expulsión policiaca, Pfaff, Iniesta....Selección A 68 minutos del tercer récord de Unai, el "gestor de las emociones"Selección España quiere tocar las estrellas Ver enlaces de interés
Información compartida por Deportiva 993.

Artículos relacionados